Infraestructura educativa pública y el regreso a clases presenciales de los estudiantes de educación inicial, básica y bachillerato en el Ecuador

Alberto López B.

La infraestructura educativa comprende el espacio físico con estándares arquitectónicos técnicamente construidos, cuentan con los servicios básicos y equipamiento necesario destinados al desarrollo de actividades educativas; la infraestructura educativa es uno de los elementos más importantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje, están directamente relacionados con el confort, seguridad y calidad de enseñanza de la institución educativa (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, 2010).

El artículo 348 de la Constitución del Ecuador, garantiza la asignación de recursos para educación: “La educación pública será gratuita y el Estado la financiará de manera oportuna, regular y eficiente. La distribución de los recursos destinados a la educación se regirá por criterios de equidad social, poblacional y territorial, entre otros…”; sin embargo, los recursos asignados para infraestructura educativa por los gobiernos de turno no son suficientes para cumplir con la responsabilidad del Estado en educación contenida en el artículo 347 de la Constitución. En efecto, las últimas proformas presupuestarias así lo demuestran.[1]

En el Ecuador desde enero del 2010 se implementó un nuevo modelo de gestión educativa, mediante la reestructuración del Ministerio de Educación, pasando del centralismo a la desconcentración mediante Zonas, Distritos y Circuitos Educativos; en la actualidad, el modelo está distribuido en 9 Zonas, 144 Direcciones Distritales y aproximadamente 1.200 Circuitos Educativos, donde se ofertan educación inicial, educación general básica, bachillerato y educación para adultos, con el objeto de atender los requerimientos de la comunidad educativa.[2]

Este modelo de gestión está conformado por Coordinadores Regionales, Direcciones Distritales y Administradores Circuitales, con nuevos estándares de infraestructura educativa, incluye la construcción, adecuación, equipamiento y procesos de automatización; por ende, se esperaba que la gestión de la infraestructura educativa sea óptima. Dando resultados interesantes como el aumento del rendimiento escolar:

Los resultados con las diferentes estrategias de identificación indican que efectivamente existe un efecto causal entre infraestructura escolar y el rendimiento académico. Tener acceso a biblioteca, por ejemplo, tiene resultados positivos y significativos para Lenguaje, en 12.5 puntos para la estimación de OLS y 8.5 puntos con la estimación de variable Proxy. A su vez los estudiantes que cuentan con conexión a internet en las escuelas incrementan su puntaje en 18.3 puntos para estimación OLS y 12.5 puntos para la estimación con variable Proxy, asimismo, para Lenguaje. Mientras que para Matemática los instrumentos utilizados revelan la importancia de contar con sala de computación, debido a que los estudiantes que disponen de la misma incrementan su puntaje en 43 puntos (Peña, Maldonado, & Villamar, 2018, pág. 102).

Sin embargo, aún queda mucho por hacer y con los recortes observados, todos estos esfuerzos previos no son suficientes para atender las necesidades del proceso educativo, por falta de gestión en  mantenimiento establecimientos educativos se observa deterioro de la infraestructura, ocasionando pérdidas para la comunidad educativa y  el estado.

La Ley Orgánica de Educación Intercultural (2020), establece tres modalidades de educación en la  Estructura del Sistema Nacional de Educación: Presencial, Semipresencial y a Distancia, con niveles de Educación Inicial, Educación General Básica y Bachillerato; según informe del Ministerio de Educación (2021) para el año lectivo 2020-2021 existen 16.209 instituciones educativas, 4.314.777 estudiantes matriculados en todos los niveles de educación y 206.304 docentes; el 73% son estudiantes matriculadas en educación general básica, 21% en bachillerato y el 6% en nivel inicial; además, el 24% de estudiantes se encuentran en el área rural  y el 76% en el área urbana.[3]

Según este mismo informe, por el brote del coronavirus COVID-19, en el año 2020 el Ministerio de Educación con el apoyo de UNICEF, realizo el plan “mantenimientos esenciales” a 557 instituciones educativas deterioradas en servicios de agua, saneamiento e higiene por el valor de 1.190.979,20 dólares; mediante un levantamiento de información se elaboró un “Plan de Contingencia” para la rehabilitación de la infraestructura educativa de 105 planteles educativos de cuatro fases, únicamente se rehabilitaron 16 planteles por el valor de 3 ́330.709,64, el resto de planteles educativos se rehabilitarían durante los años 2021 y 2022 con mayores recursos.

Sobre incumplimiento en asignación de recursos para educación, el artículo 348 de la Constitución en el tercer párrafo dice: “La falta de trascendencia de recursos en las condiciones señaladas será sancionada con la destitución de la autoridad y de las servidoras y servidores públicos remisos de su aplicación”; la gestión pública instaurada por los últimos gobiernos, en obras de infraestructura educativas inconclusas, construcciones con sobreprecios, falta de  mantenimiento, abandono de centros educativos sin guardias de seguridad o conserjes, son causas suficientes para sancionar y destituir a las autoridades y funcionarios públicos responsables de la infraestructura educativa ecuatoriana.

El Ministerio de Educación, en el mes de junio del 2020, realizó un levantamiento de información de las instituciones educativas del país, pero no existe un catastro actualizado de las construcciones educativas del sector público que permita determinar las características técnicas y el estado en que se encuentra la infraestructura educativa; sin embargo, las autoridades educativas estiman la existencia de 12.000 construcciones  educativas de instituciones públicos.

Y aún más importante que esto, no se ha realizado un levantamiento de las consecuencias de la gestión del gobierno en lo que a educación virtual en pandemia se refiere, específicamente en un plan que permita equiparar a todos aquellos y aquellas estudiantes que, por motivos económicos, sociales, etc. tuvieron que abandonar sus estudios o que bajaron su rendimiento considerablemente. Profundizando la brecha de desigualdad entre hogares con recursos y aquellos que nos los tienen.

Durante el tiempo en que los establecimientos educativos fueron cerrados por el confinamiento del COVID-19, varios planteles educativos públicos en sectores urbano y rural han sido objeto robos y daños a las instalaciones e infraestructura educativa, ocasionados por una deficiente gestión de las autoridades educativas y funcionarios públicos irresponsables; por ende, existen instituciones educativas que no cumplen con las exigencias del COE Nacional para recibir a estudiantes y docentes para clases presenciales, con el fin de solucionar estas deficiencias los docentes y padres de familia han realizado mingas y actividades de gestión para financiar el mantenimiento, reparación y dotación de materiales de bioseguridad para garantizar salud y confort de los estudiantes.

Para el retorno progresivo y voluntario a clases semipresenciales, en el mes de junio del 2021 el Ministerio de Educación autorizó a determinadas instituciones educativas que cumplen con protocolos y medidas de bioseguridad, instalaciones, equipamiento educativo, espacios para mantener el distanciamiento, etc.; sin embargo, la mayoría de centros educativos públicos no cumplen con estos requerimientos, ni cuentan con infraestructura tecnológica necesaria para esta modalidad de educación; además, existen estudiantes que no tienen herramientas digitales tales como computadora, tablets, celular y no disponen acceso a internet, en tal virtud, no están en condiciones de acceder a esta modalidad de estudios semipresencial.

Para regreso progresivo a clases presenciales y obligatorias, el Ministerio de Educación elaboró un  Plan de retorno a clases presenciales que fue presentado y aprobado por el COE Nacional, para esta modalidad de estudios, es necesario que los docentes y estudiantes cumplan con el proceso de vacunación del COVID-19 y los Cantones tengan el 85% de la población estudiantil vacunada; se estima que la población estudiantil de niños, niñas y adolescentes es de 4.300.000 estudiantes; este plan de retorno a clases presenciales obligatoria será en cuatro grupos[4]:

Primer grupo: ingresan el 22 de noviembre, estudiantes entre 15 y 17 años conformado por Bachilleres técnicos, rurales y de Galápagos.

Segundo grupo: ingresan el 7 de diciembre (Quito 7 diciembre), estudiantes entre 12 y 17 años conformado por todos los Bachilleres, estudiantes de octavo, noveno y décimo.

Tercer grupo: ingresan el 17 de enero 2021, estudiantes de básica elemental.

Cuarto grupo: ingresan niños entre 3 y 4 años dependerá del proceso de vacunación.

Para los estudiantes, el regreso a clases presenciales estará llena de expectativas e ilusiones, como si fuera el primer día de clases del año lectivo; para los padres de familia será un cambio de hábitos en el cuidado de sus hijos y mayores gastos; los docentes, previo un diagnóstico de conocimientos de los estudiantes, tienen la responsabilidad de actualizar la metodología de enseñanza-aprendizaje y los contenidos curriculares; las autoridades educativas, mediante una evaluación a docentes y estudiantes realizarán un análisis a los resultados de la educación virtual durante la pandemia del COVID-19 y cerrar las brechas generadas, para revisar el modelo de gestión educativa y su rol como un reparador de desigualdades y no su profundizador; a su vez, el Estado asumirá su rol cumpliendo con su responsabilidad establecida en la Constitución de la República, implementando una política educativa que se ajuste a los requerimientos de la comunidad educativa para garantizar una educación de confort, seguridad y calidad.

Bibliografía

COE Nacional (2021), Resoluciones año 2021.

Constitución de la República del Ecuador (2018), Publicación oficial Asamblea Nacional.

Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2010). La educación preescolar en México.

Obtenido de https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/8004/3/images/educacion_preescolar.pdf

Ley Orgánica de Educación Intercultural, (2020).

Ministerio de Educación del Ecuador (2021), Informe Preliminar Rendición de Cuentas año 2020.

Ministerio de Educación del Ecuador (2021),  Plan de regreso a clases presenciales.

Peña, T. C., Maldonado, J., & Villamar, D. (2018). Infraestructura escolar y rendimiento académico ¿Puede la dotación de infraestructura escolarmejorar el rendimiento académico? Cuestiones Económicas, 75-107.


[1] https://coyunturauceiie.org/2021/08/31/proforma-presupuestaria-2021-el-primer-escalon-hacia-un-neoliberalismo-atroz/

[2] https://educacion.gob.ec/nuevo-modelo-de-gestion/

[3] https://educacion.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2021/05/Informe-preliminar-RC-2020.pdf

[4] https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-educaci%C3%B3n_ecuador-plantea-retorno-obligatorio-a-clases-presenciales-el-22-de-noviembre/47097722

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s