Evasión Tributaria: Grandes Empresas Ecuatorianas

Marco Tafur S.

“LOS QUE MÁS TENEMOS VAMOS A TENER QUE PAGAR MÁS” (Presidente G. LASSO)

La sentencia del presidente de la República del Ecuador,[1] y ratificada por la directora del Servicio de Rentas Internas (SRI) con la sorprendente evasión tributaria que asciende a 7 mil millones de dólares,[2] , es reconocer la desenfrenada acumulación de riqueza por grupos económicos que se inventan cuentas para evadir tributos.

“Que los ricos paguen” no debe ser un simple slogan; es política económica cuyo objetivo es distribuir ingresos usando una herramienta fundamental, los impuestos. Por ello, el meollo de la reforma tributaria, enviada el viernes, debe centrarse en los impuestos directos (impuesto a la renta) y en el patrimonio de grandes empresas. Las siguientes cifras oficiales confirman tales asertos.

En la anterior entrega, de la espuela, se evidenció el impresionante volumen de ventas realizadas por las 100 grandes empresas: USD 155.0 mil millones de dólares (2016-2020); hoy, se toca un punto neurálgico, la obligación fiscal. Según la propia Superintendencia de Compañías del Ecuador, las 100 empresas pagaron por concepto de Impuesto a la Renta Causada (IRC) la modesta suma de USD 3.7 mil millones de dólares acumulados en igual período. Dato que amerita algunas reflexiones.

Presión Fiscal

La presión fiscal se calcula dividiendo el impuesto a la renta causado (IRC) para el ingreso por ventas. El comportamiento tributario del conjunto de empresas seleccionadas (100), ejercicio fiscal acumulado 2016-2020, sigue siendo contradictorio. El ingreso por ventas es mayor y su aporte al fisco es reducido, 2,35 % promedio.

En otras palabras, por cada 100 dólares de ingresos por ventas las grandes empresas pagan en promedio USD 2 dólares 35 centavos en impuesto a la renta. El anexo, al final del artículo, visualiza la magnitud del problema y que tiene su  historia.

El análisis por empresa demuestra lo incomprensible de su obligación tributaria. La información de las 100 empresas más importantes, ordenadas por ventas del año 2020, arrojan indicadores fiscales preocupantes. Empresas que no llegan al promedio anual de por sí bajo (USD 2.35); pagan entre 6 y 8 centavos por cada 100 dólares de ventas y otras declaran cero dólares. También formulan montos que abarcan el rango de USD 1 a USD 6 dólares. Empresas ligadas a telefonía móvil presentan la presión fiscal de más USD 5 dólares por cada 100 dólares de ventas (datos acumulados, período 2016-2020).

Dentro de las 100 empresas, apenas existen tres (3) ligadas a las actividades petrolera e higiene personal que pagan entre 10 y 13 dólares de IRC por cada 100 dólares de ventas. Son empresas que en su mayoría forman parte de los 265 grupos económicos identificados por el Servicio de Rentas Internas (SRI), varios de ellos con presencia de capital extranjero.

El  IRC esta en relación directa al volumen de ventas. Sin embargo, no existe relación lógica entre lo facturado y el aporte al fisco. Vender USD 29.8 mil millones de

dólares y declarar USD 524.4 millones de IRC, año 2020, con una presión fiscal del 1.8%, no constituye racionalidad económica. El pretexto es la pandemia. No obstante, históricamente, las crisis del sistema económico fortalecen unas empresas, otras se fusionan o desaparecen. Así funciona el libre mercado que tanto pregonan los agoreros del capital.[3]

Las 100 grandes empresas contribuyen con el 15% promedio al impuesto a la renta Global (IRG), en el quinquenio analizado. Siendo el año 2017 el de mayor contribución tributaria y el 2019 de mayor facturación. Es importante señalar que el IR GLOBAL suman las personas jurídicas y naturales.

La sentencia del Presidente Lasso

Es tarea del actual gobierno cumplir con lo enunciado: “Aquellos que teniendo la posibilidad de pagar NO pagan impuestos tienen que responder al pueblo ecuatoriano” (Presidente G. Lasso).

Vender 155.0 mil millones de dólares en cinco años y declarar 3.7 mil millones de impuesto a la renta no cabe explicación racional en ninguna cabeza de mortal alguno. Donde están los USD 151 mil millones, es tarea de posteriores análisis.

El lamento de voceros empresariales y del capital financiero no coinciden con la realidad empírica que entregan las empresas a los organismos de control público. Culpando a gobiernos, a la inseguridad jurídica y al salario de trabajadores, justifican la condonación de deudas, exoneración de aranceles, créditos baratos, socializando las aparentes pérdidas y privatizando sus ganancias.

Es hora de recordarles que gracias a los gobiernos “sucretizaron la deuda privada”, condonaron deuda de morosos con ex -Banco Nacional de Fomento, la “reestructuración de estados financieros”, condonación de pago de intereses y multas a morosos con el SRI, los famosos créditos baratos del Banco Central del Ecuador, eliminación de aranceles para importación de materia prima y bienes de capital, feriado bancario, entre otras “ayudas” al empresariado.

La crítica del propio presidente de la República a beneficiarios directos de la política económica de los gobiernos, da la razón.

Club Exclusivo, son la C.F.N. y el B.N.F, para 1.000 empresas de las 50.000 que controla la Superintendencia de Compañías” (Presidente G. Lasso)

No se pide nacionalizar ni estatizar empresa alguna, se exige pagar lo que la ley dispone sin maquillar cuentas e inflando costos operativos, incluyendo rubros que no tienen nada que ver con procesos productivos, lo cual se refleja en reducidos pagos al fisco.

El Covid 19 no puede ser pretexto para seguir maquillando balances y ahogando paulatinamente las arcas fiscales de GAD’s, Universidades y Escuelas Politécnicas.[4] La donación de jeringuillas y otros insumos por empresarios no deben ser considerados parte de los costos de producción.

“La factura de la pandemia tiene que caer sobre aquellos que tenemos una mayor posibilidad de enfrentar la crisis” (Presidente G, Lasso).

La lectura de datos esquematizados en el anexo indica, por ejemplo, que Corporación Favorita factura ventas acumuladas por más de 10.2 mil millones de dólares, período 2016-2020; y declaran 211.8 millones de dólares por Impuesto a la Renta Causado (IRC) en igual período. En otras palabras, por cada 100 dólares en ventas pagan 2 dólares con 10 centavos por IRC. Corporación El Rosado, declara 90 centavos de dólar por cada 100 dólares de ventas. PRONACA, 1 dólar con 40 centavos. DIFARE, 80 centavos de dólar. PRIMAX, 50 centavos. DIPOR, 60 centavos. Petróleos y Servicios, 10 centavos. Dejamos al lector sacar sus propias conclusiones.

La evasión tributaria también es corrupción

Con pandemia o sin ella, el capital busca evadir controles tributarios, movilizarse hacia actividades rentables y lugares geográficos que garantizan su reproducción. Caso Corporación FAVORITA, cuya acumulación original en Ecuador permite mantener negocios en otros países.

Corporación Favorita adquirió en el 2018 el 60% de las acciones del Grupo Rey de Panamá. La empresa ecuatoriana Corporación Favorita, dueña del Grupo Rey de Panamá, que agrupa una cadena de supermercados y tiendas, invertirá $ 200 millones en la nación centroamericana en los próximos cinco años. (eluniverso.com. 29 de marzo, 2021)

Cuando la ciudadanía reclama trabajo y emigra al extranjero, existen empresas que evaden impuestos sin descaro alguno e invierten en otros países. El capital, no tienen alma, tiene ambiciones de acumular y acumular; el ser humano queda relegado a segundo plano, como ente de trabajo y consumismo desenfrenado.

Si existe voluntad política del Gobierno de G. Lasso por frenar la evasión tributaria y solo duplicando la actual presión fiscal a 4.8, las 100 grandes empresas pagarían 1.400 millones de dólares anuales; significa que en cinco (5) años se recaudaría USD 7.000 millones. Las 2.618 grandes empresas (2020), generarían 2.448 millones de dólares anuales. Ahí están los recursos económicos, falta la decisión política de actuar.

El combate sin tregua a la evasión tributaria permitirá contener la subida mensual de combustibles, la cantaleta de vender empresas públicas y quedar atados a créditos condicionados por el FMI.

La ciudadanía está atenta a ver si es realidad que los ricos paguen o es un mero espejismo.

Continuará…

Ver Anexo


[1] Formulada en diálogo con el director de la página digital 4 Pelagatos, “El que más tiene que pague más” (10 de agosto 2021)

[2] (Entrevista, Teleamazonas, viernes 13/08/2021, hora: 7,15 h)

[3] El llamado proceso de centralización de capital

[4] Por Ley estas asignaciones depende de la recaudación tributaria.

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