La pandemia son las élites que han gobernado el Ecuador

Bayardo Tobar

La insospechada movilización popular, por su extensión y radicalidad (octubre 2019) no solo dio paso a expresiones abiertamente racistas y de apartheid como la del ex-candidato a la presidencia,  Jaime Nebot: “que se queden en el páramo”!, sino también a expresiones muy críticas sobre la mediocridad de las “élites” que han gobernado y gobiernan el país. (1)

Para explicarse o tratar de comprender la revuelta de Octubre, Sebastián Mantilla, editorialista el Diario El Comercio, propone empezar por el origen del Estado: “somos un Estado sin nación. Un Estado, que desde sus orígenes fue cooptado por élites poco iluminadas, que nunca quisieron reconocer que somos un Estado con diferentes nacionalidades… el problema está entonces en que jamás supimos incorporar al otro dentro de una sola concepción de Estado – Nación, reconociendo, en su alteridad y diferencia, su valía”. (Desde luego no es suficiente con reconocer que Ecuador es un Estado plurinacional e intercultural, la Constitución ya lo reconoce, sino asumir el reto de construirlo)

Milton Luna, a su vez, afirma que el país se hunde “por la ignorancia de nuestras élites políticas, económicas e intelectuales”; que el país necesita “inteligencia”, pero la que surja de las universidades, de sus facultades de ciencias humanas no de los cuerpos de “inteligencia” policial y militar.   

Para Jorge Ortiz, analista internacional de Mundo Diners, que se autodefine como una persona mesurada, admite que la acción de las “turbas feroces”, portadoras de “una violencia dura, de puños apretados, añejada en un rencor obscuro y callado..” tiene, no obstante, causas objetivas: expectativas incumplidas de la globalización…,“identidades nacionales débiles, instituciones frágiles, pobreza, ignorancia, violencia, inequidad, corrupción, populismo, caudillismo, radicalismo político, demagogia, malos gobiernos, burocracias obesas, élites torpes…”

Para cerrar las opiniones sobre el carácter de las “élites” ecuatorianas y su rol desde la fundación a la República hasta el día de hoy, Lolo Echeverría se pregunta: ¿Quién gobierna en la actualidad?, ¿Gobierna el pueblo o gobiernan las élites? La pregunta parece, a primera vista, ociosa porque democracia es el gobierno del pueblo y es el pueblo quien elige a los gobernantes. Pero una segunda mirada nos hace ver que no es el pueblo quien pone candidatos sino las élites. Esto delata lo absurdo de culpar al pueblo por elegir malos gobiernos. Si debemos culpar a las élites por los malos candidatos y, en consecuencia, los malos gobernantes, la siguiente pregunta es: ¿Por qué las élites no tienen buenos candidatos? La respuesta: las élites están en crisis y la transmiten a toda la sociedad como una pandemia cuyo origen y remedio no se ha descifrado” (El Comercio, Sábado 29 de febrero 2020)

En conclusión, el Ecuador adolece de elites poco iluminadas, ignorantes y torpes que  han ejercido el poder y gobernado el país con resultados nefastos, por un lado: la “devastación del paisaje físico y moral del país” y, por otro, la “indiferencia ciudadana respecto del gobierno, los partidos, los candidatos, las instituciones”.

La precariedad de las “élites” del Ecuador es más ostensible en las élites económicas agrupadas en las llamada “cámaras empresariales” –que dirigen el frente económico del gobierno- para quienes la economía se reduce al comercio exterior y la inversión extranjera; menosprecian la agricultura para el consumo interno, la industria articulada a la disponibilidad de recursos endógenos y sustentada en la investigación, adaptación e innovación tecnológica propias. Confunden riqueza con dinero e ignoran su sustento real: la naturaleza y el trabajo. El principio y fin la economía es, por tanto, el lucro individual-privado y no el florecimiento humano. Para garantizar sus ganancias, como observamos absortos durante la pandemia sanitaria, se despide masivamente a empleados y trabajadores de los sectores público y privado y se deja de pagar los sueldos a los servidores públicos, incluido el personal sanitario que enfrenta en la primera línea al coronavirus y, por insólito que parezca, privilegian el pago de la deuda externa, se resisten a pagar las deudas tributarias y la deuda patronal a la seguridad social, especulan y trafican con las pruebas y los medicamentos para tratar a los contagiados y presionan por más despidos, más exoneraciones de impuestos, fugan sus capitales a paraísos fiscales…y todo lo hacen desde dentro y con la protección del Estado al que ideológicamente detestan.   

  • Los analistas citados hablan de “élites” como grupos privilegiados de actores económicos y políticos, representantes de los sectores más aventajados de la sociedad, que gobierna o “selecciona” a los candidatos que gobiernan el Ecuador. 

https://coyunturauceiie.org/2020/08/12/la-mayor-causa-del-desempleo-durante-la-pandemia-en-ecuador-es-el-despido-intempestivo/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s