Cuenta propistas…por su cuenta: Inequidades del trabajo autónomo en el contexto de la pandemia en Ecuador.

Jonathan Báez Valencia

 

A diciembre de 2019 los trabajadores y trabajadoras autónomas asienden a 2,8 millones según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo del Ecuador.[1] Este gran contigente de población representa la mayor categoría de ocupación ocupada del país, representando el 36% del total.[2] No obstante, sus condiciones son las más precarias. Su nivel de ingresos promedio asciende a tan solo USD 304 mensuales, lo que equivale a tan solo el 42% del total del costo de la canasta básica familiar que a diciembre del mismo año asciende a USD 715 (ver gráfico 1). Ni con 1,6 perceptores del hogar los trabajadores autónomos alcanzarían a cubrir una canasta básica familiar. Ante estas condiciones, la situación de la emergencia sanitaria complica de gran manera.

 

Gráfico 1. Ingresos promedio y canasta básica familiar por categorías de ocupación: dic 2019.

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Fuente: ENEMDU
Elaboración: Propia

 

En efecto, la mayoría de trabajadores autónomos se encuentran en la indefensión, es decir, no tienen acceso a seguridad social, un 79% no tiene seguro (ver gráfico 2) o en otras palabras 8 de cada 10 trabajadores autónomos no tiene ningún tipo de cobertura. Por lo tanto, su condición de vulnerabilidad ante un quebranto en su salud depende del sistema público (un sistema debilitado a tal punto que la inversión en esta área se ha reducido de manera abismal entre 2018 y 2019[3]) o recurrir a un gasto extra que, como se observó, es complicado con los limitados ingresos que tienen. Desde esa perspectiva, cualquier tipo de emergencia sanitaria complica sobre todo a este tipo de trabajadores por condiciones estructurales pero que se exacerban con lógicas de recortes (ajustes) en los sistemas de salud pública, como ocurre en la actualidad.

Gráfico 2. Acceso a seguridad social por categoría de ocupación, dic 2019.
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Fuente: ENEMDU
Elaboración: Propia

Dada la restricción de movilidad como medida para contener la pandemia del coronavirus, la situación de por sí ya complicada de los trabajadores autónomos se agrava considerablemente. Por un lado, el quedarse en casa es una posibilidad para los empleados del sector privado siempre y cuando se solvente el tema del salario, proceso que puede tener lugar con una contribución de las grandes empresas de menos del 1,5% y que sostendría a todos los trabajadores del sector privado durante dos meses con una renta básica.[4]

 

No obstante ¿Qué ocurre con los trabajadores autónomos que dependen del ingreso que generan día a día? Así, la elección entre contagio o hambre se hace presente. En efecto, los trabajadores autónomos se ven obligados a exponerse para conseguir el ya limitado sustento para sus hogares, esta vez profundizado por dos procesos: i) la misma restricción de movilidad que disminuye la demandan la producción y servicios hacia los trabajadores autónomos y ii) la limitación de ingresos de empleados del sector privado porque sus empleadores no desean pagar sus salarios y, además, por la serie de despidos realizados en los últimos días; ambas situaciones amparadas por los últimos acuerdos del Ministerio de Trabajo que tiene como misión defender a los empleados y más en estos momentos, siempre y cuando el Estado no se encuentre capturado por la élite empresarial. 

 

Desde esa perspectiva, la heterogeneidad del sitio de realización de las actividades de los trabajadores autónomos es amplia y preocupa que un 16% se desplaza continuamente para obtener ingresos y equivale a 450 668 personas. Si el gobierno otorga el bono de USD 60 que ofreció (pero que representa tan solo el 8% del costo de la canasta básica) solo a estos trabajadores, un total de 50 mil personas no recibirían este bono y estarían a su suerte, por su cuenta, junto a los otros 2,2 millones de trabajadores autónomos, a lo que se debe agregar a casi 1 millón de trabajadores del hogar no remunerados.

Tabla 1. Sitio de trabajo por categoría de ocupación, dic 2019.
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Fuente: ENEMDU
Elaboración: Propia

 

De esa manera, solventar la situación de los trabajadores autónomos –y otros- no radica en un bono que no cubre ni el 10% de una canasta básica, sino en generar mecanismos que permitan obtener financiamiento que sustente una renta básica para la población ecuatoriana. Así, las posibilidades de financiamiento doméstico desde el Banco Central hacia el gobierno pasan por recular en la ley de fomento productivo como una de las alternativas, a las que se suman otras propuestas de diversos espacios que buscan el bienestar común.[5] Por otra parte, como se observó, las condiciones de empleadores muestran una ventaja considerable sobre las otras categorías de trabajo y no sustenta el nivel de protección que le da el Ministerio de Trabajo y esta también aparece como una posibilidad vía impuestos directos al impuesto a la renta a grandes empresas o a personas naturales. Es de esa manera que, en medio de una emergencia sanitaria se precautela la vida de las mayorías y no solo de una élite históricamente privilegiada que quiere mantener sus ganancias aún a costa de esas vidas.

 

[1] Se consideran como tal a los trabajadores que desarrollan su actividad utilizando para ello, solo su trabajo personal, es decir no dependen de un patrono ni hacen uso de personal asalariado, aunque pueden estar auxiliados por trabajadores familiares no remunerados.  También se incluyen aquí los socios de cooperativas de producción o de sociedades de personas que no emplean asalariados (INEC, 2016, p. 51).

[2] Un análisis realizado a partir de las Tablas Oferta-Utilización muestra que los trabajadores por cuenta propia a 2016 ascienden al 31% y es la segunda categoría más importante con 2,3 millones. Eso confirma que las cifras son consistentes.

[3] Ver: https://coyunturauceiie.wordpress.com/2020/03/28/los-recortes-cobran-factura-al-ecuador-la-inversion-en-salud-se-redujo-un-36-en-2019/

[4] Ver: https://coyunturauceiie.wordpress.com/2020/03/31/renta-basica-es-posible-contribucion-de-menos-del-15-de-las-grandes-empresas-sostendrian-por-dos-meses-a-todas-las-personas-asalariadas-de-la-otras-empresas-en-ecuador/

[5] Ver por ejemplo las propuestas del Observatorio de la Dolarización: https://dolarizacion.ec/ y del Centro de Derechos Económicos y Sociales: http://cdes.org.ec/web/

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